La Nueva Luna de Sagitario (Noviembre 2011)

La Nueva Luna de Sagitario cae el  25 de noviembre 02.37º de Sagitario y a las 06:11 hora solar. Las Fuerzas activadas en estas lunación son las siguientes :

  • Las del Ángel VEHUEL, (49) por domicilio, que rige de 0º a 5º de Sagitario
  • Las del Ángel YERATHEL(27) por rotación, que rige de 2 a 3º de Sagitario
  • En grado de BINAH

El Sol y la Luna en conjunción en ese punto zodiacal y bajo la influencia de VEHUEL nos  permite comprender nuestra Grandeza, proyectando nuestros anhelos de transformación hacia altas cimas de la conquista individual que debe terminar por influenciar el colectivo.

En la lunación anterior las fuerzas nos llevaban a reestructurar nuestro mundo interno para regenerar emociones encalladas. Hemos asistidos a rupturas, a reconsideraciones, a crisis profundas de  valores que pueden llevarnos hasta la desesperación a menos que sepamos repararnos, aplicar dosis extras de Amor y orientar nuestros deseos hacia la consecución de un objetivos de Altos Vuelos. Vehuel se encarga de aprovisionarnos de mucho carburante sabiduría, que es el que nos ayuda a equilibrar el Fuego y el Agua, dos tendencias internas que suelen estar enfrentadas. Hay en este Principado, que surge de las alforjas de Netzah en Etz Hayim o Árbol de la Vida, que mana directamente de la Fuente de Hochmah, de los Querubines y pasa por Hesed donde las Dominaciones tienen su sede. Vehuel actúa en el Mundo de Formación de la realidad, o sea que si a lo largo de esta lunación utilizamos este carburante de primera, el resultado será que nuestras acciones serán el resultado de un comportamiento sabio y equilibrado y como sabemos que el amor sana todo lo que toca, repara y adorna, las semillas plantadas en esta lunación marcará un antes y un después en nuestra vida. Los trabajos de la Nueva Luna, -si el objetivo proyectado no es demasiado ambicioso, deberían cristalizarse durante la fase menguante de la Luna, justo antes de Navidad.

 

El signo de Sagitario es el que enlaza el cielo y la tierra, por lo que la comunicación espiritual debería ser de primer orden. Es cuando nuestra alma puede tener acceso directo y pedir a las Altas Instancias que le conceda los frutos, la buena cosecha de las semillas plantadas durante esta lunación o en anteriores, según lo ambiciosas que sean nuestras pretensiones. Ir más allá de nuestros propios límites, viajar a otras dimensiones de nuestro ser, forjar alianzas, promover el diálogo con aquellas personas que están alejadas de nuestra realidad y que sin embargo claman por la reconciliación para que nuestra visión de la realidad sea más esperanzadora y hermosa. Si conseguimos conectar con este programa divino. ¿qué mejor regalo pueden hacernos desde el cielo que una lluvia de circunstancias que nos hacen comprender que no estamos desconectados, que formamos parte de un gran todo, un gran corazón que late al unísono. A este Genio se une la presencia de la fuerza de Yerathel,  que precisamente pertenece al Coro de las Dominaciones y pone a nuestra disposición la Propagación de la Luz y la Libertad. Con estas fuerzas en acción toda revolución interior va por buen camino, sepamos estar a la altura de lo que nos pide ese motor de cambio.

 

El grado en que se manifiesta la Lunación está relacionado con Binah. Kabaleb nos dice al respecto que el objetivo de este grado es el de cimentar el designio que en algún momento se ha plantado según las necesidades de cada ser humano y es cuando el individuo, -véase sociedad-, se ve forzado a darse cuenta de que su voluntad no puede ir por un lado y sus actos por otro, por lo que la vida nos va a “obligar” a realizar ciertas cosas en contra de nuestros deseos, es como si no se nos permitiese hacer lo que queremos sino lo que tenemos que hacer, pero todo ello perfectamente diseñado por nuestra conciencia. Se avecinan cambios, lo decimos a cada lunación, lo venimos diciendo desde hace muchas Lunas y cuando cae en grados de Binah se impone la “ley” del sentido común, ese que nos lleva a la máxima coherencia. 

 

Esta Nueva Luna activa para cada signo:

A Aries, la casa La Casa IX sector de los viajes, de los cambios, de todo lo que está más allá de sí mismo, del extranjero. Es una lunación que permite volar lejos. Los viajes internos, el descubrimiento de nuevas oportunidades, nuevas perspectivas más excitantes puede llevar a Aries a la aventura, a conectar con tendencias que tiene abandonadas. Si te ofrecen salir, viajar, llevarte lejos de dónde estás, te costará poco negarte.

 

A Tauro VIII, se les activa la parcela de lo secreto, de lo velado, y puede que como son personas que buscan pruebas, las encuentren. El amor y el sexo, la fusión con el otro es la parte del programa que se activa en esta lunación. La posibilidad de conectar con otras dimensiones, de comprender la importancia del intercambio, de no estancarse en historias del pasado y de mirar más al fondo que en la superficie entra también en las tareas de la Nueva Luna.

 

A Géminis se les activa el Sector VII. La pareja, la relaciones sociales, lo que está enfrente, en el espejo. Es un buen periodo para recabar información acerca de quiénes son, y lo que están dispuestos a compartir. Qué nos une, que nos aleja del otro. Los trabajos con la pareja, acercarse a su realidad, compartir más emociones y no huir ante los compromisos puede ser una buena tarea para estos nativos.

 

A Cáncer se les activa el sector VI, el de la salud y del servicio. Podemos conectar con nuestro cuerpo, con nuestras células, dialogar con ellas y conseguir sanar, rejuvenecer, mejorar cualquier actitud y apariencia. También es una época en la que el servicio a los demás está garantizado. Podemos buscar la forma de embellecernos por dentro, no sólo por fuera.

 

A Leo, se activa la casa V, la de los hijos, las obras, las creaciones, el amor como regalo merecido, la lotería. El premio puede representar la culminación de una etapa de trabajo, siempre y cuando se haya hecho méritos. La suerte, los hijos, ser anfitrión, y el mejor para invitarnos a ser transmisores del manantial de amor y sabiduría dignos de Leo.

 

A Virgo se le activa la IV, las raíces, la familia, la cuna de las emociones, los ancestros, el hogar. Adornar la casa, tener más detalles con los seres queridos, prestar más atención a los demás, a lo que la familia del mundo pide, necesita. Acercarse a la madre, la propia y la naturaleza humana. Ofrecer los dones que tenemos como regalo providencial a la madre, a la tierra, conectar con ella.

 

A Libra se les activa la parcela de la III, la comunicación, las ideas, el pensamiento unitario que se derrama en el mundo más cercano, sobre lo cotidiano. Relacionarse con la gente, no huir de las conversaciones, ser afable y ver lo que pueden hacer para compartir y conectarse con los valores más espirituales de los demás, ceder el protagonismo al diálogo exterior más que al discurso interior

 

A Escorpio se les activa la Casa II, la de los valores, las posesiones, el dinero. Este puede ser una lunación apropiada para regalarse algo, para ser generosos, para agradecer lo que tienen y generar valores que se transmitan por la vía del corazón.

 

A Sagitario, protagonistas de la lunación, se les activa el sector de la Casa I,  personalidad e iniciativas. Es el momento de expresar lo que siente, lo que desea, iniciar, sembrar propósitos edificantes relacionados con ese ideal de vida que deseen alcanzar. Ser felices y generar una actitud de esperanza, disfrutar del principio de su año solar.

 

A los Capricornio se les activa la Casa XII, balance del año, reconsideración de experiencias, terminar lo que está pendiente para empezar el año libre de lastres. Es el momento del año para meditar a fondo acerca de lo que consideran supieron edificar correctamente y lo que falló. Limpiar el organismo, cuidarse de forma especial también puede ser una buena dinámica para este final de etapa.

 

A nativos Acuario se les activa el sector XI, de los amigos y de los protectores. Plantar semillas de nuevos proyectos que engloben objetivos no individualistas. Reanudar antiguas amistades, fomentar el contacto con aquellos que pueden darnos un mensaje. Abrirnos a nuevos campos de experiencias, sobretodo con todo aquello que esté relacionado con las multidimensiones de su ser. 

 

Piscis tiene activado el sector X, el de la profesión y el padre, el físico y el celestial. Es un buen momento para plantar semillas de nuevas colaboraciones profesionales, pueden disponer de contactos, ayudas providenciales. Buen periodo para buscar trabajo, para promover cambios que favorezca la expansión de nuestras empresas, para preguntarnos qué podemos hacer para mejorar nuestras expectativas. Para contactar o acercarse más al padre, lo que le preocupa, lo que no le expresamos o para entablar conversación con el Padre celestial.

Para leer otro enfoque de la lunación y las influencias angélicas consultad el blog de Soleika Llop y el blog de Tristán LLop.

Influencia de la lunación para todos los signos

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