Ilustración del signo Sagitario en el cosmos
Sagitario y su ímpetu de conquista; quien se atreva a conocerte y a compartir su vida contigo, seguro que nunca va a aburrirse.

Sagitario, naturaleza optimista

Sagitario es el tercer signo de Fuego, con una naturaleza optimista, siempre dispuesta a lanzarse a la aventura, no se le acaba nunca la marcha, ni la ilusión cuando decide emprender alguna historia imposible, y contra viento y marea, lo consigue.

Si deseas irte de viaje, montar una tienda on line o buscar socios para un despacho de ideas, aquí está Sagitario para animarte, pero debes contar que es un maravilloso consejero pero poco práctico a la hora de aplicar sus propias consignas, suele hacer exactamente lo contrario de lo que predica, pero su entusiasmo es extraordinario, por lo que te animará muchísimo, seguro. Pero hay que entender que tiene muchas cosas por hacer  y poco tiempo para experimentar lo que presenta, y así se entiende que su imaginación se desboque y se pierda un poco en su sed de conquistas. Pero hay en su fuero interno una gran capacidad para reinventar la vida, para encontrar soluciones, es extremadamente activo y su ansia de libertad le lleva a experimentar un sinfín de realidades.

Su planeta, Júpiter, le permite conectar con el poder, el placer y la satisfacción. Cuando descubre que el crecimiento interior gana la partida a los deseos de figurar, es entonces capaz de trascender la superficialidad y convertirse en paladín de la espiritualidad.

Sagitario con Aries

Desde la visión de Sagitario, Aries es como un niño al que hay que acompañar, un hermano con el que hay que cargar de pequeño, pero de mayor se vuelve inseparable. La complicidad es máxima, aunque hay rivalidades entre ambos para ver quien es el más graciosillo del grupo!

Mucho Fuego para compartir, iniciativas, ilusiones, aventuras que no se acaban o incluso ni siquiera empiezan.

Sagitario con Tauro

Mientras Sagitario sale de viaje, Tauro le espera pacientemente en casa y si de vuelta le trae algún regalo, el buen rollo ya es total.

El Fuego sabe que debe contar con el hogar para que crepite la lumbre en la chimenea y si el pacto de respeto se establece, hay relación para tiempo; lo cierto es que sabrán estar juntos sin estar revueltos.

Sagitario con Géminis

Quien pone a un Géminis en su vida sabe a qué atenerse, pero en el caso de Sagitario, se lo busca, como hecho a medida para que le secunde en todas sus necesidades de libertad, de protagonismo, de volar de aquí para allá en busca de alguna piedra filosofal o del mejor manual para escalar.

Dos naturalezas que se contraponen y se complementan a la perfección aunque nunca ponen fecha a su compromiso, pero tampoco a la caducidad de su relación.

Sagitario con Cáncer

La emoción de Cáncer puede seducir a Sagitario cuando después de un tiempo dando tumbos, le apetece echar raíces. Fuego y Agua se combaten un rato, pero después acaban teniendo que pactar para seguir creciendo juntos. Es una unión un tanto extraña, en los primeros años más, pero cuando compartan el placer de una buena mesa, posiblemente ya no habrá vuelta atrás.

Sagitario con Leo.

Dos temperamentos fuertes, regidos por planetas que rivalizan entre sí: Júpiter y el Sol. Pero como los dos prefieren encontrar soluciones a perder el tiempo en enfrentamientos, si Leo acepta la libertad y la audacia de Sagitario, y este sabe alabar la creativa personalidad de su pareja, la relación puede alcanzar un alto grado de perfección. Solo alerta de no hacerse sombra.

Sagitario con Virgo.

“Para qué te metes”, sería la consigna de un observador externo ante una relación que tiene ciertas “peculiaridades”. Pero no son tan diferentes, en realidad quieren lo mismo: tener razón. Sagitario es el optimista empedernido que se busca la vida; Virgo, el realista que toca de pies al suelo; la solución: quedar en un punto medio, porque si Sagitario pretende mandar y Virgo solo quiere que le dejen en paz,  la relación puede tener que pasar a menudo por el diván del analista.

Sagitario con Libra

A Sagitario le toca aprender a ser tierno, romántico, a pensar antes de hablar para no herir susceptibilidades; a ser sensible al ideal que Libra espera, con el deseo de una unión que dure toda la vida…¡Qué eso es pedirle mucho!,- es posible-; pero una vez asumido, ya podrá invertir su tiempo y su libertad en conquistar a su pareja para llevárselo al fin del mundo, y es cuando Libra logrará al fin superar sus dudas, dejará de resistirse y vivirá con más pasión la relación.

Sagitario con Escorpio

Podría ser una unión contra natura cuando razonas las discrepancias y que les hace oficialmente incompatibles. Pero en el reto está la superación, y si Sagitario es capaz de sacar a Escorpio de su escondrijo y del ensimismamiento crónico que le lleva a dar vueltas y más vueltas a la condición humana, esta alianza puede ser tan motivadora como pasional, que cree adición y al fin, que nada les separe.

Sagitario con Sagitario

Aquí quien gana es el que corre más, o el que sabe parar a tiempo, según se mire. Un motor con 2 turbos, un barco con dos capitanes, dos jueces debatiendo la misma sentencia, todo y más en esta relación que va a un ritmo trepidante y se come el mundo y de paso el oxígeno de los que tenga cerca. Divertidos y agotadores, seductores y dominadores, y todo en un mismo circuito, ¡casi nada, ya sabemos hay gustos para todo!

Sagitario con Capricornio

Vecinos y más afines de lo que aparentan, aun siendo dos naturalezas bien diferentes en la forma, pero no tanto en el fondo. A los dos les gusta mucho mandar, organizar, (en lo que se cree muy hábil Sagitario); ser protagonistas y buscarse la vida. Cada uno en su pedestal, pero los dos saben proyectar su influencia.

Si te “atas” a un Capricornio tienes que aceptar que domina mejor que tú la materia y debes estar dispuesto a aprender; tú le enseñarás a distraerse más y relativizar, no todo es ni urgente ni tan importante.

Sagitario con Acuario

Una unión que puede tener buen recorrido si Sagitario es capaz de escuchar el silencio, ser más observador, menos histriónico y más metódico, porque es todo lo necesario para llevarse bien con un signo tan “especial” como Acuario, a quien se le suele dar de comer aparte por no entender demasiado bien su cometido. Pues en realidad es muy fácil: viene a reinventar el mundo y a encontrar una aguja en un pajar. Si estás dispuesto a acompañarlo, también puedes descubrir entre toda la paja, algún insólito y preciado tesoro.

Sagitario con Piscis.

Si has metido a Piscis en tu vida está claro que quieres aprender a surfear porque las mejores olas las experimentarás con el ser más lanzado, emocionalmente hablando, del Zodíaco, atente pues a las consecuencias. Pero cuando descubres que también puedes compartir delicados manjares, fiestas hasta altas horas de la noche y mensajes del más allá, tu vida, tu relación te apasionará hasta los confines del mundo y hasta el final de tu viaje.