Ilustración de la Conjunción Júpiter-Neptuno en Piscis

Un tránsito de mucha altura, un espectáculo inédito: la conjunción Júpiter-Neptuno ilumina el mapa astral mundial.

Nuevo acontecimiento estelar, la conjunción Júpiter-Neptuno en Piscis

Hay novedades en el espacio sideral: la conjunción Júpiter-Neptuno, un acontecimiento de altos vuelos, una fiesta en el panteón planetario que no se celebraba en Piscis desde el año 1856. El encuentro estelar tendrá lugar el 12 de abril de 2022 a las 14:46 hora solar a 23 grados de este signo que encarna la humanidad.

Se trata de una gran celebración porque, desde la visión de la Astrología Cabalística, con el Método Kabaleb como referencia, sabemos que una conjunción es un aspecto Kether que impulsa la voluntad al deseo de crear algo importante. Todo empieza con la conjunción para acabar en la oposición, que es la máxima separación entre dos planetas, (Júpiter estará en la oposición de esta conjunción en noviembre del 2027; Neptuno estará en oposición a esta misma conjunción de aquí a unos 83 años). El deseo de iniciar es lo que determina el recorrido y el éxito de nuestras empresas.

Esta unión indica que dos planetas tan potentes como Júpiter y Neptuno se juntan para emprender algo y la naturaleza de esa iniciativa estará relacionada con las cualidades de cada uno de esos arquetipos planetarios.

Júpiter

Este referente del panteón romano tiene infinidad de atributos. En el Árbol Cabalístico se sitúa en Hesed, y su influencia es realmente impactante.

Representa la generosidad, la bondad, el valor y la justicia; el poder ejecutivo, así como el liderazgo. Da carisma, valentía, y promueve el gusto por la aventura. Expresa alegría, entusiasmo; genera optimismo y grandeza de alma. Expande todo lo que tiene bajo su protección o mando, por lo que multiplica las posibilidades de acción. Es el representante de la autoridad innata, el honor y aporta abundancia en cualquier ámbito.

Esta es una lista muy resumida de sus valores que, bien administrados, son un potente estímulo para elevarnos, para empoderar la personalidad y las posibilidades de realización.

Júpiter es el planeta regente de Piscis.

Neptuno

El arquetipo neptuniano promueve el deseo de trascender la realidad. Es el planeta del holismo, de la integración o la disolución, dependiendo de como se utilice su vibración.

La metafísica, la trascendencia, la sensación oceánica, es decir, de formar parte de un todo mayor o estar diluidos en una mar de incertidumbre, son los atributos de este planeta transpersonal que suele transitar unos 14 años en un signo y en Piscis, donde está desde el 2012, ejerce ahora su co-regencia junto a Júpiter, para proponernos grandes transformaciones.

Su propósito es estimular la toma de consciencia más allá de las apariencias y abrir las puertas de la percepción sensorial hacia otras dimensiones, personales y colectivas.

Neptuno es un disolvente de fronteras, entre personas, tendencias, situaciones, entre nuestra identidad consciente e inconsciente. Es por esa razón que también se asocia a la confusión, a los engaños, a la fabulación extrema. Se asocia al paraíso que en algunos casos se persigue a través de estados alterados de percepción. El éxtasis, la mística, la poesía, el amor platónico, o las drogas; los excesos, la mitomanía, son también guiones en los que se recrea este arquetipo.

Neptuno inspira la musa de los artistas, de los genios, de las personas creativas; domina el reino de la fantasía y de la fuerte ensoñación. La abstracción, el surrealismo, la extrema sensibilidad, la fascinación y el idealismo dejan huella cuando transita por un sector zodiacal.

Neptuno pertenece a la categoría de planetas transpersonales y, como tal, su función es trascender la individualidad. Trata de conectar el mundo interior con el exterior, actúa en el inconsciente personal y colectivo. Neptuno propone cambios de registro, de funciones, de ideales que deben tomarse muy en cuenta, ya que su propósito es que avancemos, que evolucionemos. Pero primero lo sugiere sutilmente de forma más íntima y personal, nos hace pensar para que esos cambios se hagan voluntariamente, pero si no atendemos su “invitación”, subirá de volumen y acabará moviendo nuestras estructuras, a pesar de nosotros, de forma explícita y descontrolada, obligándonos a salir de la zona de confort.

La conjunción Júpiter-Neptuno

La conjunción Júpiter-Neptuno representa la puesta en escena de dos fuerzas planetarias. Hemos definido sus cualidades y ahora se trata de juntar sus potencialidades para llegar a ciertas conclusiones respecto a lo que nos proponen. Si Júpiter expresa la expansión y Neptuno diluye los límites, cuando suman sus propósitos, todo resulta especialmente expansivo. Podéis consultar los artículos del tránsito de Júpiter en Piscis, y el tránsito de Neptuno en Piscis, para tener una visión más detallada de lo que representan estos dos arquetipos en este tercer signo de Agua.

La conjunción se da precisamente en el tercer decanato de Piscis, (decanato propio), y en grados que multiplican los efectos de este enlace planetario. Teniendo en cuenta que están en sus domicilios respectivos y en el sector que expresa la Casa XII de la humanidad, los efectos de una unión tan potente puede ser un detonante importante para despertar deseos, anhelos, ilusiones, sensaciones, emociones de gran impacto.

Júpiter y Neptuno en conjunción tienen el propósito de exaltar todas sus facultades, sumando sus cualidades y ofreciendo posibilidades de manifestación excelsas, entre las cuales, el amor, la bondad, la imaginación, el altruismo, la empatía, el ingenio y la capacidad para producir grandes cambios de conciencia, así como favorecer la protección de personas en riesgo, pudiendo todas ellas ser estímulos trascendentales para quienes sientan la radiación efectiva de estos dos planetas.

Con Júpiter y Neptuno aunando fuerzas, aumentan las posibilidades de variar el rumbo de los acontecimientos; mejora la integración, el altruismo, la solidaridad, la benevolencia y la creencia de que otro mundo es posible, para proyectar una imagen más unitaria, aportando una mayor sensibilización hacia quienes sufren y necesitan sostén. Es una conjunción que puede dar fogonazos de utopía, -sí-, pero perseguir los ideales y los sueños también es parte de la realización humana.

Esta conjunción podría iniciar una oleada de compromisos sociales, de cambios tan sorprendentes como inesperados, porque tocará el corazón de quien vibra al unísono con esta unión estelar y quien proyecta la visión de un mundo más armonioso y equitativo.

Tal vez sea el detonante de una inspiración sin parangón que revele el proceso de creación conjunta del Fuego con el Agua, es decir, de la emoción y la pasión con la voluntad, promoviendo una fecundación de proyectos fraternos y respetuosos.

¡Imaginemos que se produce un tsunami amoroso que extiende sus efectos hasta los confines de la tierra y que cesan las hostilidades! Posiblemente, los efectos de esa conjunción tarden décadas en llegar, pero si no plantamos las semillas de este cambio, nada podemos esperar recolectar.

Júpiter y Neptuno revelarán sus mejores cualidades si somos capaces de conectarnos con esa alta vibración e iniciando un proceso de cambio interior que acabe por descubrir el conocimiento de la mecánica celeste para aplicarla a nuestro quehacer cotidiano.

La conjunción Júpiter-Neptuno en grados Hesed

Hay que contar que esta conjunción tan poderosa se forma en los grados del trono de Júpiter, a 23º de Piscis, e imprimen a este aspecto un sello de identidad especialmente relevante. Gracias al Método Kabaleb, analizamos y describimos cada grado planetario, y nos da más detalles de este fenómeno astrológico.

Los grados de esta conjunción, según nos dice Kabaleb, son puntos de extrema exteriorización emocional que puede reactivar inquietudes dormidas, ilusiones perdidas y relaciones cuando se vuelve a prender la chispa, el enamoramiento. El altruismo, la generosidad, el sentimiento abrumador de amor hacia la humanidad pueden ser detonantes de grandes experiencias.

Júpiter y Neptuno juntos iluminan caminos, inciertos, tal vez, pero inspiran a quienes buscan el despertar espiritual y la visión más trascendente de la experiencia de su conciencia. Hay quien se sentirá conectado a otras realidades, quien verá mucho más claro cuál es su destino o el trayecto que desea iniciar. Pero no se trata de un cheque en blanco, porque ese cúmulo de experiencias sublimes será para quien desee encender el motor de su corazón, de su imaginación, de la pasión por creer en nuevas oportunidades y para los que generen confianza y esperanza.

Disonancias de la conjunción

La otra cara de esta conjunción, el reverso de la moneda, puede llevar al límite a quien esté en la cuerda floja, a quien no respete su vida y cometa abusos de cualquier índole, de ahí que hay que proteger a los más desfavorecidos, a quienes sufren, o han perdido el norte y no ven salida y se vuelcan en su desesperación, porque son los más vulnerables y pueden notar los efectos adversos de esta alianza de titanes. El sentimiento abrumador y devastador de quien no tiene expectativas y esperanzas puede ser muy destructivo y que la psique tienda a querer salirse del guion de su propia vida.

Recordemos que estos dos planetas están situados en la Casa XII de la humanidad y nos hace más sensibles y sensitivos a las fuerzas de la oscuridad y a las de la luz. Aboguemos pues por la unidad y el amoroso servicio para que la disolución no cause estragos.

Este sonado enlace va a dar mucho de sí a medida que se vayan separando los orbes y vayan formando diferentes aspectos en su recorrido por el Árbol Cabalístico, (del semi-sextil a la oposición). Sepamos administrar sus bondades y canalizar adecuadamente sus contrariedades en aras de alcanzar una mayor conciencia de nuestras capacidades más productivas que, unidas a las potencialidades de los demás, nos convierten en auténticos poseedores y portadores de un bien común a la disposición de una humanidad que necesita, más que nunca, recabar fuerzas para promover proyectos basados en la compasión y en el amor fraternal.