Sección del planeta Júpiter con el signo de Aries sobreimpresionado

Nuevo acontecimiento planetario: el tránsito de Júpiter exaltando los valores de Aries, el primer signo de Fuego del elenco Zodiacal.

Tránsito de Júpiter en Aries

El poderoso Zeus-Júpiter ha entrado en primera instancia en tránsito en Aries desde el 10 de mayo donde pernoctará hasta el 27 de octubre del 2022. Júpiter volverá a transitar por Piscis del 28 de octubre hasta el 19 de diciembre, para volver a alojarse en Aries del 20 de diciembre 2022 hasta el 15 de mayo 2023.

La última vez que Júpiter estuvo en Aries fue el 6 de junio al 8 de septiembre 2010, para retrogradar en Piscis hasta el 21 de enero del 2011 y volver a Aries del 22 de enero al 3 de junio 2011. Tarda unos 12 años en dar la vuelta completa al Zodiaco.

Con estas cuentas, resulta especialmente útil revisar el pasado para recordar acontecimientos importantes acontecidos durante este tránsito, porque la forma de vivirlos entonces puede arrojar cierta luz acerca de lo que puede suponer volver a tener a Júpiter en el mismo signo y sector respecto a nuestra Carta Astral.

El universo planetario

En nuestro curso online de Arquetipos Planetarios damos mucha información acerca de lo que Júpiter genera y potencia en nuestro mapa personal. Aquí resumimos sus atributos y cualidades.

Tenemos que recordar primero que la influencia de los planetas funciona a través de las referencias arquetípicas, es decir que, igual que en la naturaleza hay depósitos de carburante gracias a los elementos que nos proporciona Gaia, como el oro, la plata, el cobre, el hierro, etc., estos elementos son también un combustible disponible en nuestro organismo. Entendamos pues que la energía planetaria actúa de la misma forma.

Júpiter también es parte de nuestro mundo interno, y de la misma manera que un déficit de hierro provoca una anemia, un déficit de Júpiter puede generar un fallo respecto al potencial que representa este arquetipo. Así deducimos que cuando aprovechamos todos los recursos de la naturaleza estamos conectados y acompasados a los ritmos universales.

Propiedades de Júpiter

Júpiter se relaciona con el poder ejecutivo, el brillo, la grandeza, la abundancia, la cordialidad, el atractivo personal, la compasión, la benevolencia, las facilidades para alcanzar los propósitos. Júpiter es el astro que más brilla, junto al Sol en nuestra Carta Natal y aporta los beneficios derivados de la pasión por alcanzar los objetivos y para enfocar de forma hábil nuestra voluntad de acción. Por lo tanto, nos conviene aprovechar sus mejores aspectos para evitar que se amplifiquen los mecanismos contrarios.

Júpiter en Aries

El tránsito de Júpiter en Aries inicia un nuevo ciclo que puede ser muy prometedor para quien sepa aprovechar sus radiaciones. Otorga el triunfo en todo lo que es nuevo, audaz, personal, original; en los asuntos de vanguardia, en lo relacionado con el universo de los niños, de las hazañas, de los records personales; lo que busca protagonismo y sensación.

Sabemos que en Aries nace la voluntad de acción, el protagonismo, la búsqueda de un ideal, para alimentar los deseos de superación y los propósitos más elevados, más altruistas, los que llevan la personalidad a buscar nuevos horizontes. Empodera la experiencia vital de conquista hacia lugares sorprendentes, que parecen inalcanzables, que suponen retos, siempre y cuando sepamos administrar su fuerza para subir, no para bajar hacia los infiernos, porque los dominios de Marte, -que son los de Aries-, también generan tensión, descontrol.

La exaltación de Júpiter en Aries es de las más notables y memorables cuando supone logros increíbles, pero también cuando se expresa de forma déspota, cuando provoca una inflación de la personalidad. Los abusos de poder son frecuentes para quien utiliza de forma contraria la fuerza jupiteriana, -a la mitología nos remitimos cuando valoramos las arbitrariedades de Zeus en el Olimpo-. 

Las virtudes y defectos se ven especialmente enaltecidos con este tránsito, permitiendo muchas licencias para el bien, pero también para lo contrario. Pero como todo lo que sube fulminantemente tiene las mismas posibilidades de bajar rápido, los efectos de este tránsito pueden iniciar experiencias impactantes, pero efímeras, porque Aries se caracteriza precisamente por ser el signo del impulso, pero no de la continuidad.

Pero sin duda este tránsito no deja indiferente, su propósito es impulsar un cambio de método, pero no te dice ni cual ni como hacerlo, eso te lo deja a tu entera y libre disposición. De cada uno depende como aprovechar al máximo su fantástica energía para que este aliado de nuevos proyectos esté dispuesto a darnos el empujón necesario para la conquista de objetivos y territorios que nos lleven más allá de nuestros propios límites.

Cuando tu Júpiter interno se activa, ten por seguro que lo notas porque todo reverdece y sientes que allá donde dices: “puedo”, las circunstancias te acompañan y te favorecen.