Ilustración de Triada de Fuego, signos Yod: Aries, Leo y Sagitario - Arquetipos Astrológicos

Seguidamente exponemos un breve perfil de los signos de Fuego, a modo de aperitivo de lo desarrollado en el curso online de Iniciación a la Astrología Cabalística disponible en Red Milenaria. Se trata del nivel de iniciación básico para introducir al neófito en este apasionante mundo de la Astrología Cabalística.

Triada de Fuego, signos Yod

Aries
 

(21 de marzo al 20 de Abril).

Primer signo de Fuego y máximo exponente de la fuerza de la creación en acción en todos los sentidos y ámbitos. Aries es un signo que deja huella, con la necesidad de lanzarse al vacío y mirar después si hay algo debajo para amortiguar el golpe, pero como siempre tiene suerte, se salva in-extremis.

Ser el abanderado es parte de su tarea humana para remover los cimientos de las estructuras caducas. El ardor y la agresividad para el combate se transmutan cuando al fin, Aries va en busca del Santo Grial y acaba siendo el eterno defensor de causas nobles.

Es el número 1 por excelencia, el que debe estar delante de cualquier situación, dar la nota, para bien o para todo lo contrario, el caso es estar e impresionar, dejar huella, aunque sea en la yugular cuando le llevan la contraria. Pero se le perdona cualquier desliz porque en realidad lo hace todo de corazón, pero también de cabeza, que utiliza para parar los golpes.

El símbolo de Aries es el carnero, como para describir acertadamente su temperamento combativo.

Las cuestiones más sentimentales no son lo que mejor maneja, eso sí, le va la marcha, le sobran las conquistas, le gusta arriesgarse, y con cara de “ingenuo”, enamora.

Pero cuando Aries descubre su programa humano, cuando se siente preso de esa conquista más trascendente que superficial, es capaz de remover los cimientos de estructuras caducas y emprenderla con los cambios necesarios para mejorar cualquier situación. Es entonces cuando la pasión del combate se transforma en búsqueda más noble espiritual.

Su planeta es Marte.

Leo
 

(23 de Julio al 23 de Agosto).

Segundo signo de Fuego. Hace gala de su presencia, su fuerza y su nobleza como máximas garantías para que la creación siga activa, porque es el signo del ingenio creativo.

Su programa consiste en ser maestro de ceremonias, en enseñar que una vida sabia y feliz es posible. Leo es el encargado de expresar el amor en su más pura esencia.

Su porte majestuoso y digno le vale los mejores calificativos, elegante, encantador, leal, cortés, es auténtico en todas sus manifestaciones, tanto las más excelsas, como también cuando se muestra orgulloso, exigente y manipulador.

Perfecto anfitrión, le gusta rodearse de todo lo más exquisito y en la intimidad se mostrará tierno, ceremonioso y atento.

En la Astrología Cabalística se dice de Leo que es la piedra angular del zodiaco con el que se construyó el universo. Pero para esta tarea debe estar seguro de su sabiduría, aunque a veces la tiene encerrada en el baúl de los recuerdos.

Opta a veces por enseñar la fachada cuando el fondo es lo mejor que tiene, donde encuentra auténticos tesoros. Cariñoso y detallista en “petit comité”, y con una gran necesidad de sentirse amado y adulado. El nivel de autoestima de Leo siempre está en alza.

Su planeta es el Sol.

Sagitario
 

(23 de Noviembre al 21 de Diciembre).

Tercer signo de Fuego. El conejo que andaba siempre con prisas en el cuento de Alicia en el país de las maravillas seguro que era Sagitario, una naturaleza siempre volcada a un cierto descontrol de tiempo, una “doña atareada”, con tal cantidad de cosas por hacer, por explorar, que siempre le faltan horas.

Compartir la existencia con Sagitario es como superar un máster en paciencia. Su disponibilidad es ilimitada, pero siempre a su aire, la libertad es su lema.

A Sagitario no se le acaba nunca la marcha, el optimismo, las ganas de saber, de ordenar, de indagar, de solucionar los problemas del mundo entero.

Es un maravilloso consejero para problemas ajenos, pero altamente contradictorio, hace a menudo lo contrario de lo que predica. Su entusiasmo por la vida es extraordinario, idealista, amoroso, pero difícil de sujetar.

Puede desayunar en Paris, comer en Londres y cenar en Madrid. Es muy activo y requiere descanso. Sagitario sabe que ha venido a “algo”, que tiene una misión que cumplir y se meterá en una y mil historias para averiguarlo.

Es el guardián del orden cósmico, haciendo que la verdad del cielo sea instaurada en la tierra par llevar su mensaje y conseguir que la armonía reine en el universo.

Su planeta es Júpiter.