Libra, Astrocábala y educación en signos de Aire | Red Milenaria
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Libra y sus múltiples encantos. Una infancia ideal, una adolescencia tardía y más tarde sus “apasionantes” contradicciones.

Signos de Aire: guía para educar a Libra

Libra es el primer signo de Aire para la Astrología cabalística, -Método Kabaleb- en relación con el Zodiaco constituyente. Regido por Venus, marca el inicio de este elemento volátil que empieza a dibujar la visión social de la existencia frente de la personalidad más individual.

Educar a una persona Libra es de lo más simple: es un pedazo de cielo que ha bajado a la tierra y la vida en estos lares, a menudo, se aleja del ideal que tiene en la cabeza y siente en el corazón. Pero si sus educadores comprenden y aceptan su talante, su carácter y su exquisita personalidad, todo irá de maravilla. La vida para Libra debe ser un compendio de lo bonito, lo pacífico, lo armonioso y atractivo, casi rozando la perfección, y no habrá personita más dispuesta a ser feliz y a contribuir a la felicidad de sus congéneres. Pero si no lo entienden, lo apresuran, le gritan, le hablan sin delicadeza, sin comprender que necesita ayuda para escoger la mejor opción a cada momento, sufrirá y tendrá tendencia a mantenerse al margen, a esconderse, a sentirse confundido.

Lo que más necesita y desea es vivir en armonía, sentir que su presencia aporta al ambiente paz y equilibrio, es una buena base para sus futuras experiencias emocionales. Su prudencia siempre va a ser una tendencia muy marcada de su personalidad, tanto de pequeño como de mayor, necesita mantener una distancia prudencial cuando hay conflictos, tanto en el colegio, como en casa. Si hay peleas, no será Libra quien las empiece, y no es por falta de carácter, es que su programa humano le lleva a arbitrar, a conciliarse; No será el primero en desatar una tormenta, ni en buscar enfrentamientos. Sus educadores deben comprender que Libra es, genéricamente hablando, un signo de alianzas y mantener su estabilidad resulta fundamental; las discusiones le frustran, desentonan en su vida; no desea tomar partido, y prefiere optar por la retirada cuando se crea una división. El lema de: “divide y vencerás”, es totalmente contrario a su temperamento. Su consigna es: únete y disfruta de la experiencia.

Su personalidad venusiana suele temer el fracaso, y demuestra con mucho tiento y reserva que se sabe la lección. Necesita su tiempo para asimilar conceptos, para leer, aprender, para llevar las riendas de su cuerpo y de su vida. No es realmente timidez, sino que busca afirmarse después de meditar la jugada. Si encuentra a su alrededor personas que admiten y comprenden su sensibilidad; que prefiera ceder antes que rivalizar y buscar soluciones equitativas, sabrán que cuentan con una persona que con los años demostrará su talante humanista. No se le puede exigir una actitud que no puede ni debe mostrar. Recordemos que Libra representa el arquetipo de la justicia, por lo tanto, cuando fallen estos principios, lo veremos capaz de defenderlos a ultranza. Lo que no soporta Libra es la traición.

Para un pequeño Libra el hogar es su máxima referencia, aprende del ejemplo de quien le enseña, y su vida familiar y afectiva es doblemente importante para su estabilidad psíquica en la etapa adulta. Una infancia difícil, sin afecto, va a ser peor para este signo que para cualquier otro. Necesita desarrollar una autoestima y una seguridad a prueba de movidas, para que más tarde sepa unir, comprender y compartir su equilibrio emocional. Pero que nadie se extrañe si pide ayuda a menudo, si necesita la permanente opinión de sus padres y maestros, porque su inseguridad es fruto del comienzo de una etapa en la que las emociones deben superarse para pasar a utilizar la mente concreta, y es una tarea complicada. Por lo tanto, va a fijarse mucho en los modelos que tiene delante, en las referencias de sus educadores. Para Libra la disciplina es necesaria, pero tiene que ser con ternura y complicidad, le ayudará a evolucionar positivamente.

En las primeras etapas de su vida posiblemente rehúya de la soledad, es patente su retraimiento frente a las circunstancias y necesita compañía. Con los años, su curiosidad irá aumentando cuanto más se le incentive a descubrir que la sociedad tiene mucho que aportarle.

En cuanto a su aprendizaje emocional, hay que tener en cuenta algo muy importante: si se equivoca, si se considera que ha fallado en algo, hay que cuidar mucho la forma en que se le dicen las cosas, tener en cuenta su extrema sensibilidad y por lo tanto su acusada susceptibilidad, que suele ser proporcional a su inseguridad. Por el contrario, si lo hace bien, se supera, hay que aplaudir, celebrarlo, estimular sus logros y descubrimientos, que sienta y sepa que le aprueban.

La etapa infantil irá como una seda, la adolescencia puede ser todo un misterio. Es preciso que cuente con un grupo de amistades para ayudarle a fortalecer su autonomía; un adolescente Libra metido en su habitación sin posibilidades de interacción, puede acabar siendo un adulto ensimismado, demasiado introvertido. Esta norma puede valer para cualquier nativo, pero muy especialmente para Libra. Suele ser intimista, reservado, a menos que las relaciones que haya forjado en sus primeras etapas hayan sido muy fraternales y participativas, es lo que le ayudará a compartir sin esperar la aprobación de los demás.

Para Libra la estética, el arte, las cosas bonitas, armoniosas, y las buenas maneras son parte de su bagaje existencial. Entablar relaciones basadas en el intercambio respetuoso contribuirá a su plenitud. Con un mundo interior repleto de bellas imágenes, tiene un atractivo especial que debe ir descubriendo para no aumentar su timidez o su falta de ambición personal. En realidad todo ha de ser en su justa medida, pero viviendo a fondo cada experiencia.

  • Libra se siente a gusto entre personas que le aceptan tal y como es, sin tener que dar demasiadas explicaciones, sin que se sienta sometido a exigencias que no desea aceptar. Sentir con el corazón y pensar con la cabeza es lo que más le conviene, además de ir en busca de un ideal que siempre está un poco más lejos del punto en que se encuentra.
  • Sus mejores cualidades: su belleza interior, su porte y elegancia, su habilidad para hacerte sentir bien, su arte y delicadeza en su forma de ser.
  • Las peores: sus eternas dudas, las revisiones constantes de sus actos, su fragilidad y sus evasivas a la hora de definirse.

Comentarios

  • Alt
    Sáb, 13/07/2019 - 10:18 responder

    Me ha encantado leer este articulo y me ha ayudado mucho el ver reflejada en él mi vida. Gracias

    • Alt
      Sáb, 13/07/2019 - 11:36 responder

      Muchas gracias a ti por hacer posible que este artículo, esta web tenga sentido! 

      Un abrazo.

      Milena.

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