temor | Red Milenaria
29Nov

Del temor al amor, tan solo es cuestión de cambiar las letras

La palabra temor es un vocablo que, últimamente, parece formar parte, persistentemente, de nuestro léxico. Lo oímos o lo leemos a todas horas en los medios de comunicación.

Seamos conscientes de que la expresión de nuestros pensamientos posee una fuerza extraordinaria. La palabra es creadora, y cuando se repite como una letanía, acaba por implantar su objetivo: si es positiva, nos beneficiará; si no lo es, se incrustará en nuestra mente, establecerá su estrategia y se convertirá en una pésima influencia, difícil de trasmutar. 

Recuerdo una anécdota que puede servir de ejemplo. Un buen amigo, astrólogo por más señas, estudiaba su Carta Astral y estaba totalmente convencido de que la posición de los astros en su tema natal, le conducían a un infarto. Lo mejor es que pretendía demostrármelo: “ – este planeta con aquel y en tal sector, ¿lo ves?, está fastidiándome, y tengo todos los números para que me dé un infarto”. Un día, me llamó desde un tren, se iba a Bélgica, con el fin de pasar su aniversario allí y alterar su Ascendente. Hay que aclarar que dependiendo del punto geográfico en que nos encontramos el día de nuestro cumpleaños, al montar la Carta anual, el Ascendente puede variar, si estamos en Roma o en Madagascar.