Rousseau | Red Milenaria
04Dec

Cumbre del Medioambiente 2015: objetivo S.O.S., defender el planeta: una falacia

Heme aquí, pues, solo en la tierra, sin más hermano, prójimo, amigo ni sociedad que yo mismo. El más sociable y el más amante de los humanos ha sido proscrito de ella por un acuerdo unánime…

 

Rousseau, pensador y filósofo, escribe estas palabras poco tiempo antes de morir, (1712-1778), es su obra póstuma, Sueños de un paseante solitario, en la que glosa su melancólico desconcierto: el mundo no es lo que él esperaba.

 

Al que se considera padre de la nueva pedagogía, no le salen las cuentas, sus sueños de un mundo ideal se disuelven y nos confiesa que no se puede ser realmente feliz, si no te alejas de las cosas exteriores, que lo importante es estar conectado con el núcleo de uno mismo. Pero también pueden interpretarse sus palabras como un canto al individualismo ya que, el ser humano, en su infinita inconsciencia, no ha visto más allá de sus narices y es por ello que no encuentra lo que se oculta en su interior: su magnífica bondad y su sabiduría.