Kabbalah | Red Milenaria
05Jun

La Marea Humana, la Memoria del Agua. Una crónica del presente inmediato

Desde la entrada de Neptuno en Piscis en el 2011, en el que permanecerá hasta el 2026, coincidiendo con Quirón en este mismo signo del 2011 hasta el 2018, las aguas piscianas, las aguas de la humanidad cobran un especial protagonismo; un protagonismo por encima de todo emocional. Estamos asistiendo, en un periodo de supuesta modernidad y en una era de tecnología abrumadoramente avanzada, a tragedias sin parangón como la de las mareas humanas asaltando las costas de países que imaginan como su salvación, o engullidas en las tenebrosas tumbas de los océanos del mundo.

 

El Agua es un elemento que asociamos al arquetipo emociones-deseos, un elemento rebelde nos dice la tradición de la Cábala. Los deseos suelen impulsar la pasión del Fuego y se enfrentan al Aire de la razón provocando no pocas debacles en el fondo de nuestros abismos personales.

 

¿Es la pasión por alcanzar un sueño de una vida mejor lo que impulsa a miles de personas a dejar su tierra, inhóspita tal vez, pero a fin de cuentas su tierra, sus orígenes, para partir en penosas embarcaciones rumbo al mar-deseos que les lleve lejos de sus desdichadas vidas?... lejos, muy lejos de la razón…que sería poder vivir la paz de las oportunidades en la propia tierra, a salvo de la intemperie, de las tempestades…

 

Kabaleb decía en su Interpretación Esotérica del Génesis, analizando el origen de la Creación, que las Aguas son las causantes de las peores inundaciones pero también de las divinas redenciones, porque las Aguas encrespadas nos hacen zozobrar, pero también nos conectan con la pureza del corazón cuando hemos sido capaces de construirnos una Thebah, un arca, un recinto sagrado que nos permite resguardarnos de las tendencias que nos hacen naufragar, (Símbolo del Arca de Noé). La tendencia al diluvio es permanente en nuestra naturaleza interna y tenemos que aprender a nadar, a superar los deseos que nos arrastran a la debacle. Esa es la mayor de nuestras tareas en el actual periodo de manifestación.

29May

La esencia de Malkuth: la última frontera hacia la eternidad

Desvelando a Daath

Malkuth, décimo Sephirah del Árbol de la Vida o Árbol Cabalístico, Mem, Lamed, Vav, Tav. Sus títulos son: Inteligencia resplandeciente exaltada por encima de todas las cabezas; el Umbral de la Muerte, de la Sombra; la Madre, la Shekinah de abajo.

Malkuth es el reino de Kether en la Tierra. En Malkuth existen los principios de los 4 elementos, Fuego, Agua, Aire Tierra. Todas las partículas de nuestro universo personal, -el microcosmo-, se congregan en Malkuth porque es el Sephirah que nos permite la cristalización de todo lo que hemos adquirido en los distintos Mundos, como resultado “estable” de la coherencia de la conciencia que se ha puesto en marcha para permitirnos Ser.

Los Sephiroth del Árbol Cabalístico encuentran en Malkuth el punto culminante en la experiencia material. Es el anclaje hacia nuevas realidades una vez hemos vivido los capítulos correspondientes al desarrollo de nuestro destino.

En su recorrido por el Árbol de la Vida, el alma sueña ser “algo” único, una unidad en una multiplicidad; un cuerpo en el cuerpo de Dios, Adán Kadmón prototipo del ser celestial que debe unirse a la Shekinah, la Gran Matrona del Mundo. Malkuth es el sueño hecho realidad, hecho carne. De Tiphereth a Yesod el ser recibe la vida para cristalizarla en Malkuth que lleva en si todos los elementos condensados de la creación, la de Arriba y la de Abajo.

24Apr

La Kabbalah: El cuerpo del Árbol de la Vida y el cuerpo humano (3)

Kether, como Fuente desde donde surge la chispa desde el Gran Principio y que asociamos a todo el sistema central que dirige las funciones cerebrales, igual que el sistema operativo de una computadora dirige los distintos programas que se le insertan.

10Apr

La Kabbalah: El cuerpo del Árbol de la Vida y el cuerpo humano (2)

El Árbol de la Vida o Árbol Cabalístico es el esquema de nuestro cuerpo, el templo donde experimentamos cada una de las circunstancias de nuestra vida.

13Mar

La Kabbalah: El cuerpo del Árbol de la Vida y el cuerpo humano (1)

Cábala, El cuerpo del Árbol de la Vida y el cuerpo humano. El Árbol de la Vida representa el esquema de nuestro cuerpo, nuestra energía, el modelo sobre el cual establecemos nuestras circunstancias.

07Feb

El Libro de las mutaciones: El Yi king

Las diferentes tradiciones filososóficas de oriente a occidente tratan de desvelarnos los misterios de la creación. Oriente es la cuna de grandes enseñanzas y aunque desde estas páginas solemos referirnos a la Kabbalah como gran fuente de sabiduría, el pensamiento antiguo y milenario tiene cabida y excelencia en la memoria de la historia de nuestra civilización. Una de estas venerables enseñanzas es el Yi King.

 

El I ChingYijing o I King  (易經) es un libro oracular chino cuyos primeros textos se supone fueron escritos hacia el 1200 a.C. Es uno de los cinco libros clásicos de Confucio. Se traduce como el libro de las mutaciones. En realidad se le atribuye a Confucio su revisión ya que su origen proviene de la dinastía Zhou, (3000 a.C.).  Se ha considerado mucho tiempo como un libro adivinatorio y también un manual de enseñanza, pero se trata más de un libro filosófico y cosmogónico de gran sabiduría. Su estructura permite consultarlo como oráculo preferentemente espiritual en el sentido occidental del término.

 

El Yi King llega a Europa a finales del siglo XIX y después de varios intentos de traducción. Es el misionero y sinólogo alemán Richard Wilhelm que a principios del siglo XX publica una nueva versión mucho más fidedigna que las anteriores. Prologada por el eminente psicoanalista Carl Jung, que llegó a afirmar que el Yi king obedece a la ley de la sincronicidad y las respuestas obtenidas al consultarlo son totalmente coherentes con las preguntas formuladas, contribuyó a autentificar o enaltecer el contenido de este tratado y su posterior difusión.

24Jan

Números, Letras, claves y códigos

Letras Hebráicas. Hay un orden en todas las cosas y un sentido detrás de cada vivencia. Hay un significado adscrito a cada fecha, a cada nombre que designa las personas, las cosas, las situaciones.