huelga Madrid | Red Milenaria
14Nov

Algo huele mal

La capital de España, Madrid está sufriendo las graves consecuencias de una huelga salvaje de limpieza. Diez días sin  sacar las basuras de las calles está dejando la ciudad como un auténtico vertedero. El ciudadano de a pie pide una solución política y algunos de los gobernantes aluden a que la gestión del conflicto no es de su incumbencia al tratarse de una empresa privada. Lo que está claro es que los sufridores de tanto desperdicio son todos, la clase política, -afortunadamente-, también vive o trabaja en la urbe y le toca asumir la falta de higiene, los malos olores y todo los inconvenientes derivados de esta situación.

 

Más allá del análisis socioeconómico que entraña una situación tan anómala, mi reflexión gira en torno al simbolismo de la misma.

 

La basura es lo que no queremos, los desperdicios, lo que nuestro organismo no admite, deshecha, fermenta y se pudre. Pero no solo generamos inmundicias orgánicas e inorgánicas, sino también emocionales, psíquicas y esas no las recoge nadie más que nosotros mismos, porque cargamos con los deshechos de nuestras propias lacras.