Tragedia | Red Milenaria
27Mar

Acompañar en el sentimiento: ¿en el duelo o en la luz?

Una rápida ojeada a los medios de comunicación, y en este caso a las noticias acerca de la tragedia del avión de Germanwings en Los Alpes, nos introduce en una espiral de información de hondo calado que, bajo esta presión mediática, deja fuera de juego nuestro sistema emocional y psíquico. La fácil identificación con la tragedia hace daño, mucho daño a nuestro sistema de defensas, lo aniquila, sobre todo cuando se trata de personas jóvenes, o aquejadas de alguna dolencia o simplemente demasiado influenciables o sin demasiada fortaleza interior. Pero ciertamente, ¿quién la tiene o la conserva cuando asistes a la barbarie de unos acontecimientos que embargan nuestro corazón?

 

En esto consiste, una vez más, tener conciencia de los procesos individuales y colectivos a los que estamos adscritos. Hay personas que están sufriendo y su dolor es intransferible, una pérdida, un desgarro que sienten profundamente, no solo en el alma, en el corazón o la psique, sino que todas y cada una de las células de su cuerpo están afectadas por el tremendo impacto que están viviendo, luchando a brazo partido por superar el conflicto, por no rendirse, por dar la talla para que todo el organismo reaccione y no se hunda.

 

El cuerpo es sabio, muy sabio y aún sin fuerzas, saca la valentía de los diferentes sistemas de navegación que posee; de las tiroides, que se esfuerzan para mantener una voluntad activa; de las suprarrenales que segregan más adrenalina para apoyar la acción porque hay que soportar lo que viene…