Aprovechar el análisis e interpretación de los sueños | Red Milenaria
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Escribir un manual sobre la interpretación de sueños no equivale a tenerlo todo claro cuanto se presentan las imágenes oníricas; se trata, como lo he señalado en numerosos puntos del libro Más allá de los velos de Morfeo, de una guía, de una ayuda para que el lector que se interesa por los sueños pueda tener algunas referencias, teniendo claro que el análisis onírico es una tarea absolutamente personal.

Los sueños expresan un poder psíquico de incalculable valor y su análisis ayuda a desarrollar facultades de una mente mágica que solo espera a que se bucee en los recónditos lugares de sus excelencias.

La mente, cuando sueña, se introduce en el mundo de Morfeo, ese guardián del sueño, y es libre, no admite represiones, en todo caso expresa el contenido reprimido, ejercitando su auténtico libre albedrío.

Por extraño que nos parezca, los sueños poseen sentido común, aunque se expresen en clave, con metáforas, con elementos que consideramos, la mayoría de veces, inconexos, inverosímiles o absurdos, pero en definitiva quien cualifica todo ello es la mente concreta, el hemisferio izquierdo. Por lo tanto debemos ir más allá y dejar volar nuestra imaginación, nuestra percepción, para ahondar en el misterio de una interpretación más profunda y justa.

En muchos casos la ciencia describe los sueños como un depósito de la memoria del subconsciente, sacando información de los acontecimientos vividos horas antes y que al acostarse se reproducen en la psique dormida del individuo. No dudamos del impacto que pueden generar algunas secuencias de la vida, y que estas influencien al sujeto, pero los sueños son mucho más, y tiendo a pensar que son los que guían las experiencias que después vivimos en la vigilia, así que diríamos que los depósitos de los distintos estratos de la psique, infraconsciente, subconsciente, inconsciente, y supraconsciente son los que, en realidad, toman nota de lo acontecido en la vida para transformar en símbolos que convierten en imágenes, con el fin de alertar al soñador de una serie de informaciones que tiene que pasar al consciente, alertar, instruir la mente activa en vigilia. 

Algunas claves que nos proporcionan los sueños:

  • Nos permiten tomar conciencia de ciertos datos ocultos a la conciencia.
  • Nos permiten resolver problemas emocionales, pero también físicos, mentales y espirituales.
  • Responden a nuestras preguntas.
  • Aligeran nuestra carga y tensión de la vida cotidiana.
  • Nos avisan de procesos que pasan inadvertidos.
  • Nos permiten hacer cambios positivos.
  • Nos ayudan a ser más responsables con nuestros propios procesos internos.
  • Nos enseñan a dirigir nuestra vida integrando la información dispersa en nuestra psique.
  • Nos permiten reparar el pasado.
  • Nos ayudan a mejorar nuestra calidad de ser.
  • Nos permiten sacar a la luz talentos ocultos.
  • Nos ayudan a tomar conciencia de nuestros valores y creatividad.

Trabajar con los sueños es tan eficaz para la psique como lo es el trabajo profesional remunerado que nos permite ciertas comodidades o pagar facturas. Pero nadie nos ha enseñado a aprovechar la información escondida en los pliegues de nuestra mente más abstracta.

Es cierto que algunos sueños pueden resultar desagradables pero, ¿qué es más adecuado, dejar que algunos alimentos estropeados sigan pudriéndose en el armario, o es mejor eliminarlos? La respuesta es clara; de la misma forma tendremos que deshacernos del material desechable que nuestra psique no necesita almacenar.

Las cuestiones no resueltas tienen que hacerse conscientes y superarse. De la misma forma que cuando un masaje linfático pone de manifiesto bloqueos corporales, descubriendo antiguas contracturas, y nos preguntamos, ¿cómo es posible que todo lo que me toque me duela?, también el alma tiene sus contracturas y es necesario aliviarlas.

Pero el sueño nos habla en un lenguaje cifrado, tal y como exponemos en el manual de interpretación de sueños que publicamos recientemente, y hay que aprender a descifrarlo. Imaginemos a un matemático o un físico hablando de sus integrales, o un médico de sus diagnósticos, el neófito no comprende nada y sin embargo todo tiene su significado. Lo mismo ocurre con el análisis de los sueños, hay que familiarizarse con sus acepciones.

Hace pocos días en una sesión de trabajo y análisis, una cliente me comentó que había abandonado el análisis de sus sueños y parecía que su vida había dejado de tener sentido. Ella fue quien me inspiró este artículo, porque en realidad venía a consultarme porque le parecía que había perdido el rumbo por no atender esa parte tan importante y fundamental de su vida: sus sueños.

Notemos que mientras soñamos, lo que vivimos es de una claridad meridiana, no estamos cuestionando las imágenes y secuencias. Sin embargo, al despertar todo se convierte en un jeroglífico, se transforma en símbolo que debemos asociar y analizar. ¿Qué significa? Pues que estamos muy capacitados para comprender el significado de la vida mientras nuestro cerebro está en efervescencia, (recordemos que el cerebro emite más actividad en sueños que en la vigilia), ¿y lo perdemos, o se merma esa capacidad cuando estamos plenamente conscientes?, esto podría interpretarse como una contradicción.

Hay sueños que se refieren a una experiencia muy reciente que nos ha impactado, o que ha tocado la fibra de nuestra psique; pero hay otros que recaban información antigua, pero nos la sirven en el aquí y ahora. ¿Por qué? Cuando arrastramos una situación o problema originado en otro tiempo, pero que está afectando nuestra vida, o cuando no hemos resuelto la cuestión, los sueños insistirán en ello para evitarnos cualquier clase de somatización. Así tenemos que los sueños también nos ayudan a estar más en forma físicamente, cuidan nuestra calidad de vida.

Si deseamos dar un cambio a nuestra existencia, si surgen las dudas, los temores, el miedo a dar ese paso adelante, los sueños nos avisarán; nos darán pistas, y muy posiblemente evaluarán de forma magistral las mejores posibilidades y nos lo comunicarán, pero el problema será descifrar la información.

Preguntar a los sueños, tal y como señalamos en el libro Más allá de los velos de Morfeo, siempre acaba siendo muy beneficioso y permite ser más receptivos. Por otra parte, cuanto más alertas y sensitivos seamos, más sincronicidades ocurrirán y de ahí a anticipar el futuro, va un paso.

En otra entrega facilitaremos algunas pautas para la interpretación de sueños complementando lo publicado en el libro manual y diccionario de interpretación de sueños Más allá de los velos de Morfeo