Las fases de la Luna: Conciencia de los 4 procesos lunares | Red Milenaria

Las fases de la Luna: Conciencia de los 4 procesos lunares

Una fiel lectora de Redmilenaria.com, a la que agradezco su comentario, me ha solicitado información acerca de la conveniencia de iniciar proyectos o negocios en el proceso de la Luna Nueva. En este artículo que publicamos en su día recogemos las distintas fases por las que pasa la Luna y que siempre es bueno recordar ya que, cada mes, puntualmente, hacemos ciertas recomendaciones respeto al novilunio.

Los antiguos solían seguir mucho el desarrollo lunar, porque la Luna pone de manifiesto nuestra personalidad inconsciente, y para la Astrología Cabalística, y para la Cábala, es Yesod, es el depósito de la memoria de todos los Sephiroth del Árbol de la Vida, y por lo tanto nos permite cristalizar objetivos, que hayamos sembrado durante la primera fase lunar.

El ciclo lunar es un micro ciclo relacionado con el abanico de emociones que administra esta luminaria que ascendió en Astrología a la categoría de planeta. La Luna se mueve dibujando 4 fases en la bóveda celeste que van desde la Luna Nueva, pasando por el cuarto creciente, la Luna Llena al cuarto menguante. Cada una de estas fases nos afectan de manera diferente, desde el ámbito más personal e íntimo, a las actividades profesionales y físicas. La Luna como el Sol marca el ritmo de vida de la evolución en la tierra del mundo mineral, vegetal, animal y humano

La Luna pasa en su recorrido cada dos días por cada uno de los domicilios zodiacales.

En nuestra web, solemos comentar los aspectos de cada Nueva Luna, pero podríamos estar hablando de las cuatro fases que nos permiten disponer de una información de gran ayuda a la hora de gestionar nuestras circunstancias.

La Nueva Luna (Novilunio)

Cuando la Luna vista desde la Tierra se sitúa entre la Tierra y el Sol se produce la Luna Nueva, es decir que sólo vemos la cara más sombría de la Luna, o lo que es lo mismo, no la vemos, el Sol nos la esconde. La Luna en esta fase y en 3 días de su recorrido se sitúa en el mismo signo y grado que el Sol. Es cuando se produce un aspecto que llamamos de “conjunción”. Hemos de añadir que en este punto la fuerza de atracción de la Luna y el Sol se suman, por lo que su influencia en la tierra aumenta. La fase de Nueva Luna nos invita a tomar conciencia de nuestra voluntad de acción respecto al objetivo programado.

El Cuarto Creciente

 Cuando la Luna se separa del Sol, nos propone distintos enfoques de la energía interior y femenina de nuestra personalidad. Es el momento de poner en activarnos al máximo para que lo que hemos decidido hacer nos lleve a la acción., Una vez realizada la siembra hay que escoger los nutrientes, alimentar el propósito, perseverar y esforzarnos en cuidar el nuevo propósito que acaba de nacer. Hay que transformar en acciones concretas cada uno de los propósitos deseados. Es el momento de máxima actividad que se prolongará hasta el ciclo siguiente.

Luna Llena (Plenilunio)

La Luna en el cielo brilla en todo su esplendor en una esfera blanca de luz casi perfecta. Es para muchos un momento mágico. Es el punto máximo de distancia entre la Luna y el Sol. Se encuentran enfrente, a 180 grados, (aspecto de oposición), en el signo opuesto al de la Luna Nueva. La Tierra se halla en medio de los dos astros. Es el momento de máximo apogeo de los deseos que se originaron en el periodo del novilunio, o sea que nuestra planta ha tenido que germinar, nuestros propósitos se encuentran en fase de exaltación o realización máxima. Los instintos están en su pleno desarrollo y nos sentimos presos de una excitación especial. Muchos de los resultados de nuestras acciones tienen su origen en las fases que van de la Luna Nueva a la Luna Llena. Todo lo que es susceptible de explosionar va a tener tendencia a descontrolarse. Muchos nacimientos van a tener lugar durante este proceso que va hasta el cuarto menguante.

El Cuarto Menguante

La última fase tiene lugar cuando la Luna se sitúa de nuevo a 90º (cuadratura de vuelta). La esfera lunar disminuye hasta llegar a formar una gran C en el cielo. Se la denomina la Luna de “luz ceniza” o de “claro de tierra”. Es una Luna que está más cerca de la Tierra, y también más cerca de nuestras realidades materiales. Es el momento de recoger los frutos obtenidos, éstos serán más o menos positivos, dependerá siempre de lo que hayamos plantado, del cuidado que le hayamos dado, del impulso y de las acciones que hayamos emprendido al respecto para conseguir el máximo resultado. Este es el momento que nos ocupa ahora mismo, al escribir estas líneas, estamos en los últimos días de la Luna y las energías van de bajada. Tomar en cuenta estas características nos puede ayuda a no cometer excesos que nos puedan afectar, en todos los sentidos. Es un buen momento para finaliza experiencias, para terminar proyectos, para poner punto y final a situaciones que ya no deseamos perpetuar en nuestra vida. También es un momento de intenso recogimientos, en el que las meditaciones pueden dar mucho de si. Hacer balance de lo que ha sido la lunación puede ser una buena opción, porque nos ayudará a tener las cosas más claras respecto a los proyectos que hemos lanzado y que tal vez no han llegado a  culminar por falta de motivación o de potencial. No hemos creído en ello y no lo hemos alimentado después de haberlo impulsado. Se acaba un ciclo lunar, es necesario tener paciencia, esperar a plantar nuevos propósitos en la siguiente Luna, creyendo que siempre acabará siendo mucho más favorable que la anterior. Meditar acerca de lo que funcionó o lo que hemos tenido que abandonar y programar lo que deseamos volver a impulsar.

Tal vez sean horas bajas para algunas personas, pero también podemos cambiar la visión derrotista de la vida y generar en nuestro fuero interior la esperanza de pasar página de los acontecimientos que no lograron desarrollarse adecuadamente. La naturaleza, tan sensible a los cambios lunares también nos habla. La observación de nuestro comportamiento respecto a los cambios climáticos también nos ayudará a enfocar las energías de una forma más tranquila. Los agricultores saben bien que los cambios climáticos que tienen lugar durante el Novilunio van a determinar, en gran parte el tiempo a lo largo de toda la lunación. De la misma manera, nosotros que somos parte de eso macro organismo, estar atentos a este proceso nos ayudará a enfocar mejor nuestra actitud. Tal y como cambia el clima, cambian también nuestras emociones. Preverlas también ayuda. Dime qué tiempo hace y te diré cómo vas a comportarte puede ser un buen tema de conversación.

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