Aniversario | Red Milenaria
25Feb

La Obra y la herencia de Kabaleb. Red Milenaria cumple 5 años

El 22 de febrero del 2015, Kabaleb hubiese cumplido 88 años, era de la generación del 27 y se fue en 1991. No hay un solo día que no piense en él, llevo la estela de su maestría esculpida en el alma, además de ocuparme de transmitir su obra, -junto a mis hermanos-, personalmente desde hace más de 27 años. Mi Padre, Kabaleb nos legó sus enseñanzas, era lo único que poseía en propiedad. Nos dieron mi Madre, Katherine y él, un sabio manual de instrucción para aprender a vivir. Y no solo se trataba de Cábala o de Astrología como tantos otros temas que nos facilitaron, sino de la libertad de ser quien uno debe ser, asumiendo las propias responsabilidades y tratando de cumplir con la misión o programa de vida y por encima de todo tratar de ser mejor persona cada día.

 

5º Aniversario Red MilenariaEn todos estos años de estudio he aprendido muchas cosas, y entre ellas algo sumamente importante y que me ha dado fuerza para seguir adelante:  conocer y comprender quiénes eran mis Padres para poder asumir quién soy yo, porque la condición humana guarda secretos transmitidos y adscritos a la memoria celular. Como suelo decir a los más jóvenes que me consultan, conoced cuanto antes la historia de vuestros padres, son vuestras raíces. Hay luces y sombras, pero reconocer su maestría y saber identificar los patrones que no deseáis perpetuar ayuda a crecer y evolucionar más deprisa.

 

Estos días en que Kabaleb hubiese cumplido años coincidiendo con el quinto aniversario de esta web, quiero rendir homenaje una vez más a todo lo que nos dejó y también a todas aquellas personas que con el estudio de su Obra y los que han querido mantener viva su esencia, de un modo u otro, honran su memoria, agradeciendo esa apertura de conciencia; allanó el camino de quienes buscamos referencias para aprender a leer entre  las sinuosas líneas del camino de la vida.

20Feb

4 años con RedMilenaria: Yod-He-Vav-He

RedMilenaria acaba de cumplir 4 años y pocos días. Fue de la mano de mi webmáster que me atreví a iniciar esta singladura con la intención de poner al alcance de los lectores una serie de artículos, de reflexiones, formas de ver la vida, de sentirla, con el único deseo de haceros partícipes de lo que es mi vida más por dentro que por fuera.

 

Tal y como escribí hace 4 años, en febrero de 2010, desde la cuna heredé de mi Padre y mi Madre, compartiendo con mis hermanos, la pasión de unas enseñanzas que nos han permitido observar la vida desde prismas diferentes, tratando de encontrar respuestas a lo que más nos ocupa: quiénes somos y a dónde vamos… Afortunadamente sigo buscando, de lo contario Redmilenaria ya no tendría sentido.

 

En el principio, como diría la Cábala, el impulso –Yod- me llevó a ilusionarme con todas las posibilidades que me ofrecía una herramienta de comunicación como esta, y un poco a trancas y barrancas trataba de dar contenido ecléctico a veces, al blog y los diferentes cuadernos de la web. Eran más las ganas que el tiempo disponible.

17Feb

Cumplimos un año en Red Milenaria

Cumplimos un año en Red Milenaria

Hoy es fiesta en mi corazón, para no variar. Estamos de celebración. Ha pasado un año de mi primera incursión en el complejo mundo de la edición digital. El creador de la Web, sin el cual el contenido no se publicaría, me alentaba a escribir unas líneas para expresar algunas  impresiones acerca de lo que han sido estos doce meses y lo que ha supuesto en mi experiencia personal y profesional esta ventana al mundo de la información;  qué me ha aportado y qué he aprendido de todo ello.

Cumplimos un año en Red MilenariaDe cómo manejar los símbolos y acciones que permiten insertar un texto o una foto, confieso que muy poco, me falta tanta experiencia que no sé si me bastará esta vida para lograr descifrar lo que debería saber, para hacerlo de forma autónoma. Tendría, como poco,  que haber nacido Acuario, Virgo o Capricornio, por aquello de la disciplina, para entregarme a esa tarea, pero ¡pobre de mí!, para una simple Géminis que disfruta más tecleando que metiéndome en los laberintos de un idioma que me resulta tan extraño como el mandarín, es todo un reto.